31.7.07
15.7.07
“Ahí estábamos las dos. Extrañamente no hacía calor. Entonces, tomé su mano y ella sonrió…” La tarde gentil que julio le obsequiaba y esa caricia con el pulgar sobre el dorso de su mano, la alentaron a escribir en la servilleta:
“eres como una nota de amor que cayó de un libro viejo”
Esto es así. Todas las historias son eventualmente olvidadas por alguien. EL buen sabor de boca que dejan esas charlas de sobremesa, se pierde con el ruido de platos y agua cayendo al zinc. Las escenas fabulosas se disipan en los labios de quien las narra y, aquel que escucha, las evoca como aburridos diseños návajo sobre una alfombra vieja y polvorienta.
La otra mujer no brindó metáforas.
O tal vez sí.
Al zafarse de aquellas manos temblorosas, sorbió un trago de café y calló.
Su silencio se desplomó sobre la mesa como un pájaro muerto.
Excepto el desamor.
1.2.07
NO MANIPULADA

23.1.07
ASOCIANDO
Hace rato, escuchando estas palabras de una mujer joven, cerré un breve trayecto por la ciudad y un largo recorrido por mis pensamientos (¿Es la propia mujer la que anula su individualidad, la que coharta sus acciones, se estigmatiza y se opone a si misma?).
Unos minutos antes yo mencionaba a Jacques Derrida y unos minutos después, del auto a la puerta de mi casa, oí un silbido y un “mamacitaaaa” lejanos, pero suficientemente fuertes como para hacer ladrar a los perros y hacer ruido en mi cabeza.
Derrida/Esencialismo/Anti-Esencialismo/Cuerpo de mujer=fetiche/etc.
Toda esta asociación de palabras (porque las palabras son poderosamente evocadoras) trajo a mi mente a Hélène Cixous...

“Las bellas duermen en sus bosques esperando que los príncipes lleguen para despertarlas. En sus lechos, en sus ataúdes de cristal, en sus bosques de infancia como muertas. Bellas pero pasivas...”
“Cuando la mujer deja que su cuerpo de mil y uno hogares de ardor -cuando hayan fracasado los yugos y las censuras- articule la abundancia de significados que lo recorren en todos los sentidos, en ese cuerpo repercutirá, en más de una lengua, la vieja lengua materna de un sólo surco..."
A partir de la formación filosófico-psicoanalítica de Cixous, se produce un discurso poético e intelectual al mismo tiempo sobre la vida, cuerpo, sexualidad e historia de la mujer.
Y he aquí un lapsus momentáneus de soberbia: Como yo, Cixous se ha opuesto a una forma de representación clásica de la mujer:

En Casser la figure implicará no sólo destruir el estereotipo de la imagen femenina sino
anular el rostro -prototipo junto al cabello de la belleza femenina por excelencia en la historia de la literatura. Los personajes femeninos de Cixous no poseerán rostro, no poseerán normalmente nombre -en la línea del nouveau roman-, se presentarán en la desmembración y en la pluraridad, porque la pluraridad es riqueza. De la “representación” pasamos así a la “deconstrucción”.
Como escribe Santellani:
“Casser la figure” aux fausses images, détruire ces figures de femmes, produit millénaire de l’inconscient
masculin et, malheureusement incorporées, consolidées, transmises de génération en génération par les femmes
mêmes (Santellani, 1990: 149).
Y para terminar, una foto que nos recuerda que a Cixous y Derrida les unió una larga amistad, pero más que eso, compartieron el pensamiento y una postura contra el sistema que les hizo ganar muchas antipatías (la aversión de algunos contra la "deconstrucción" de Derrida) e inconvenientes para ser entendidos.





